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El campo y la costa de Ibiza cuentan con una colección de hoteles con encanto, de pequeñas dimensiones, rodeados de campos de olivos y naranjos, ubicados en la cima de montes o asomados a un acantilado. Conforman la oferta de alojamiento más romántica y especial de la isla, gracias a su cuidada decoración. Muchos de ellos ocupan antiguas casas payesas de cal y piedra, repletas de rincones íntimos, frondosos jardines, piscinas rodeadas de vegetación y, en muchos casos, con una colección de arte sorprendente. En los últimos años, han abierto docenas de ellos, pero algunos de mis favoritos son éstos:

1.- Can Curreu: Hotel pionero, de gran lujo, en la falda de un monte de Sant Carles, con habitaciones amplias y bien decoradas, un restaurante delicioso, spa y un montón se servicios a la medida de un viajero que quiere disfrutar de la Ibiza más exclusiva.

 

 

2.- Es Cucons: Una amplia casa en el Pla de Corona, donde la decoración es mimada con absoluto detalle por las dos jóvenes hermanas que dirigen el hotel. La tranquilidad y el bucólico paisaje de Santa Agnés contribuyen a una sensación de bienestar permanente.

 

 

3.- Can Pardal: Preciosa casa payesa junto a la iglesia de Sant Miquel, abierta al valle, con cuidadas habitaciones, un atractivo jardín y una tranquila piscina, donde lo único que se escucha es el canto de los pájaros y el doblar de las campanas.

 

 

4.- Atzaró: Fabulosa casa payesa, decorada con toques orientales, muebles de ensueño y un maravilloso spa entre naranjos. Está perdida en mitad de una amplia finca del entorno de Sant Llorenç, donde el huésped se siente en los confines de la Ibiza más auténtica.

 

 

5.- Mirador de Dalt Vila: Preciosa vivienda de Dalt Vila, adaptada como hotel con un gusto exquisito. Su colección de cuadros, las amplias habitaciones, la pequeña piscina –pese a estar situada dentro de las murallas–, y las vistas al puerto desde algunas habitaciones le confieren gran atractivo.

 

 

6.- Can Lluc: Una casa de campo preciosa rodeada de cultivos en una finca perdida de Sant Rafel, acompañada de modernas villas, zona de convenciones y una piscina abierta al valle, donde disfrutar de la Ibiza más rural y tranquila.

 

 

7.- The Giri Residence: El diseño más fashion en un viejo colegio de Sant Joan reconvertido en hotel boutique, donde la vida fluye entre cócteles, baños en la piscina y siestas en preciosas habitaciones. Un refugio nuevo, exclusivo e insólito, en la Ibiza más apacible.

 

 

8.- Can Planells: Una casa payesa rodeada por cientos de árboles frutales, en una loma abierta al valle de Sant Miquel. Una familia ibicenca que mima a sus huéspedes, ofreciéndoles su cálida hospitalidad y un profundo conocimiento de la isla. Un lugar eternamente inundado por los aromas del campo.

 

 

9.- Ca n’Escandell:Una preciosa casa payesa próxima a Sant Joan, perdida en el campo, donde reina la calma más absoluta. Gente de la tierra que se preocupa de sus huéspedes y les descubre los rincones más insólitos de la costa norte. Un hotel idílico concebido para perder la noción del tiempo.

 

 

10.- Los Jardines de Palerm: Está vivienda ibicenca situada en lo alto de un monte, con vistas a la plaza de Sant Josep y a la bahía de Sant Antoni, constituye un verdadero refugio en plena naturaleza. La casa, tan rústica como minimalista, los vastos jardines, las fuentes y las piscinas componen rincones espectaculares.